Banquetes, comilonas y todo tipo de homenajes gastronómicos tienen como resultado inmediato (además de los kilos extra) que nuestro sistema digestivo se resienta, nos cueste más hacer la digestión, y puedan aparecer ardores de estómago, gases, etc.

El recurso más socorrido son las infusiones, ya que son agradables de tomar, y las bebidas calientes y aromáticas nos ayuda a entonar el cuerpo y rehidratarnos.

Aunque se comercializan infusiones ya formuladas para los efectos que buscamos (digestivas, detox, etc.), los más aficionados al placer de una buena infusión pueden preparar sus propias mezclas y disfrutar combinando sabores.

Si quieres ayudar a tu cuerpo a volver a su estado de normalidad y despedirte de todo lo extra que te han dejado los turrones o el roscón, apunta cuáles son las infusiones perfectas para depurar tu organismo.

Para favorecer la digestión

Las mezclas más socorridas son manzanilla, menta y regaliz, o manzanilla, anís y regaliz. La manzanilla es idónea para las digestiones lentas y pesadas, y el regaliz facilita el tránsito intestinal. El añadir menta o anís dependerá de las preferencias de cada uno.

Quienes quieran lanzarse y experimentar pueden combinar nuevos sabores con plantas menos conocidas pero también con grandes propiedades digestivas.

Caléndula: nos ayudará a evitar la inflamación de las mucosas del sistema digestivo.

Milenrama: estimulante digestivo y antiespasmódico.

Malvavisco: antiinflamatorio, eficaz en las gastritis, ardores de estómago y estreñimiento.

Hinojo: para digestiones lentas y pesadas, aerofagia y espasmos gastrointestinales.

Para detoxificar el organismo

Estos días no sólo debemos pensar en facilitar la digestión, sino también en depurar nuestro organismo después de tantos excesos. La mayoría de las infusiones detox que podemos encontrar ya preparadas contienen cola de caballo y/o diente de león, ambas estrellas de la depuración y muy diuréticas. Pero si queremos mimar un poco más nuestro sistema hepático y biliar, podemos animarnos a probar otros sabores:

Ortiga verde: se la conoce como planta urticante, pero también es un gran diurético.

Romero: depurativo hepático, tan beneficioso que algunos lo llaman "el ginseng español".

Frángula: su corteza se utiliza en infusiones por su suave acción laxante.

Bardana: la raíz de esta planta ayuda a depurar el riñón y activa la producción de bilis.

Una taza caliente en la sobremesa puede convertirse en un valioso aliado para paliar los excesos. El único límite lo pone nuestro paladar.