Llega la hora de salir al jardín a jugar. Sí, porque si cuidar de un jardín es bueno para tu salud, imagínate cómo será para los más pequeños. No hace falta ser un experto para llegar a la conclusión de que un niño o niña crecerá mucho más sano y feliz jugando entre plantas que viviendo entre cuatro paredes.  



Ser más feliz que un niño saltando en un charco. 
Pues sí oye, hay que mancharse. Hay que caerse. Hay que plantar y sobre todo, hay que compartir momentos con ellos mientras compartimos nuestro hobbie. 


Como dicen en crecerfeliz.es, pueden empezar desde muy pequeños a echarte una mano rellenando las macetas, regando o simplemente estando a tu lado y aprendiendo cómo se hace. 



¿Necesitas un gran jardín para hacerlo? No, tu pequeño huerto urbano puede ser un gran lugar para empezar a jugar a los jardineros. Y a disfrutar de sus ventajas: 

 

  • - Toman conciencia del ciclo de la vida, aprenden que todo está conectado y que la función de insectos y otros animales es vital. 

  • - Es muy bueno para su motricidad: las semillas, el manejo de las herramientas, el cuidado con las hojas, etc.
     
  • - Entienden que las plantas son seres vivos y que de ellos depende su crecimiento: deben regarlas, cuidarlas, mimarlas. 

  • - Aprenden de dónde vienen los frutos y verduras que comemos. Y además podemos eliminar algunos frenos para que no le hagan ascos a según qué comidas. 

  • - Entienden que para recoger hay que sembrar. Si trabajas, si te esfuerzas, al final tienes unos frutos. 

  • - Y sobre todo, los tienes un buen rato entretenidos contigo (ya solo por esto valdría la pena todo el esfuerzo)

 

O sea, que desde VIGAR te recomendamos que te quites de la cabeza la idea de que tu jardín es solo tu refugio y le abras las puertas a los más peques de la casa. Compartiréis tiempo de calidad, ellos lo pasarán genial, tú también, respiraréis aire libre y ya verás cómo hasta las ensaladas saben mucho mejor. 

¿Sales a jugar con nosotros?