Oh, sí, ya es viernes. Y a tu mente están llegando una serie de palabras: sofá, mantita, palomitas, Netflix y maratón de series. No quieres ver a nadie, no quieres quedar con nadie, no quieres volver a saber nada del mundo exterior hasta el lunes. ¿Te suena? Si es así, debes saber dos cosas:

        1. Sí, te estás haciendo mayor.

        2. Eso no solo no es malo, sino que además es la última moda y le pasa a cada vez más gente.

Esta novedosa y beneficiosa tendencia de quedarse en casa y no salir de ella durante estos dos días tiene nombre, “Nesting”.

Del inglés “nest”, que significa nido, el “Nesting” no es más que otra forma de nombrar al  sofamanting de toda la vida. Este concepto tiene su origen en el “Cocooning” (“Cocoon”, crisálida en inglés), una tendencia que empezó en Norteamérica en los 80, cuando gran parte de la población comenzó a aislarse en sí misma, a rechazar el contacto social y a destinar su dinero a acondicionar sus hogares como una nueva forma de ocio.

Nuestro actual ajetreado ritmo de vida nos lleva, en ocasiones, a esta misma necesidad de tener que aislarnos para poder recuperarnos de la apretada agenda del día a día. Como respuesta a ello surge el Nesting.


Este movimiento nos invita a cobijarnos en la intimidad de nuestro hogar durante nuestro tiempo libre con el objetivo de disfrutar de los pequeños placeres: desde el famoso “me time” (el tiempo empleado para uno mismo), hasta practicar “hobbies” domésticos como la pastelería, la jardinería o la lectura.

Todo ello con el fin de ayudarnos a combatir esa frenética rutina que encontramos entre semana cada vez que salimos por la puerta de nuestra casa.

 

 

Beneficios del Nesting

Los expertos que promueven la palabra, afirman que es la mejor fórmula para frenar este agobiante ritmo de vida, ya que si la practicas te proporcionará una gran serie de beneficios terapéuticos:

–      Calma la ansiedad del día a día.

–      Nos permite apostar por un estilo de vida menos estresante.

–      Nos permite cargar verdaderamente las pilas.

–      Hace posible que pasemos tiempo de calidad con nuestra familia.

–      Anima a disfrutar de las cosas que ya tenemos.

–      Estimula nuestra imaginación para entretenernos con lo que tenemos al alcance.

–      Fomenta la tranquilidad mental y la paz interior.

–      Estimula el descanso.

–      Ahorro económico (posiblemente, la verdadera razón de ser del nesting).

 


Excusa para redecorar nuestra casa

Uno de los puntos más importantes de esta tendencia es la de crear un espacio que nos proporcione paz y calma para poder desconectar del exterior. Si vamos a pasarnos dos días dentro de casa, mejor que sea en un ambiente atractivo, cálido, y acogedor.

El Nesting busca que el hogar y sus elementos sean funcionales, pero también que sean cómodos, reconfortantes y con un diseño agradable.Por otro lado, la buena iluminación y la presencia de colores vivos también contribuirá a aportarnos una dosis extra de energía.

En resumen: la expresión “hogar, dulce hogar” nunca ha tenido tanto sentido como hasta ahora. Y como decía mi abuela, “como en casa, en ningún sitio”.

Así que te invitamos a redecorar tu nido para que puedas hacer el vago (o el nesting) en las mejores condiciones posibles. Y ahora te dejamos que nos está llamando el sofá.

¡Buen fin de semana!